miércoles, 8 de junio de 2016

Trabajadora social, no hay camino se hace camino al andar

¿Damos una vuelta?

Esta simple pregunta a algunas personas os evocará a la niñez pasando horas en parques y plazas, puede que a otras al fin de semana pasado ya que hacia buen tiempo, pero decirme si alguien lo ha relacionado con el trabajo social.

Si la respuesta es no y una cara de extrañeza total espero que os guste mi explicación. Muchas veces cuando entramos en un nuevo puesto de trabajo,  para que me entendáis el puesto de trabajo es algo parecido al de prácticas o de becas pero cuentan que con un salario digno, derechos, obligaciones y un montón de elementos más que no me acabo de creer yo que existan. Volviendo al tema, ahí estás tú, con bolígrafos de tres colores, portafolios, preparada para comerte al mundo y… ¿Qué es lo primero que haces? Fichar tu entrada, claves en el ordenador, programas, saludar a la gente de dentro, colocar los portafolios, enviar en e-mail los objetivos de la intervención en el barrio a un “ente de arriba que dirige” etc. Sales del búnker en el descanso para el café y ya, nadie se fija que este reducto tiene nombre de servicios sociales comunitarios o al menos esa palabra tan bonita “comunitario” escrita.

¿Qué pasaría si cuando queremos conocer un barrio lo primero que hiciéramos fuera dar una vuelta por el barrio?


Hay grandes organismos que en el papel escriben que van a realizar trabajo social comunitario en un barrio, es decir, lograr el empoderamiento del barrio a través de la organización y acción  de dichas personas como protagonistas en el proceso; normalmente se encuentran en barrios periféricos y etiquetados de empobrecidos y sus habitantes  en exclusión social, para ello contratan una profesional y le construyen un despacho en medio del barrio.

 ¿Dónde está el problema? Una trabajadora social comunitaria solitaria en su despacho no nos sirve. No puede haber distancia con el propio barrio ya que no logrará la comprensión de los problemas, se necesita cultivar las relaciones, quizás así descubra que necesitan las personas realmente y no sólo poner parches establecidos por “los entes de arriba”

Se necesita conocer a la gente del barrio, porque sino cuando quiera intervenir sólo va a recibir lo que ha dado: indiferencia. El reto de construir conocimiento va de la mano al de construir relaciones y ambas se retroalimentan, la trabajadora social comunitaria tiene que estar en todos lados menos en el despacho. ¿Qué mejor manera de conocer gente que dar una vuelta?

Algo de primeras tan simple como dar una vuelta tiene muchos problemas, el primero que las delimitaciones institucionales no se corresponden con la gente, no se entiende lo mismo por barrio en las políticas que en la plaza. Además lanzo una pregunta un poco envenenada: ¿Quieren las instituciones que barrios clasificados como empobrecidos se organicen y esté en medio su trabajadora social comunitaria?

 Otro de los problemas es que para caminar por el barrio hay que salir de la zona de confort tanto personal como profesional, porque eres tú quien debe hablar y acudir a los espacios de los demás.  Es el momento de caminar calles, plazas, parques, asociaciones, bares…

El Trabajo Social gana cuando se practica con compromiso y en conjunto, hablando con personas de las necesidades del barrio pueden surgir nuevos proyectos, el propio proceso da posibilidades de acción que deben ser aprovechadas. Esta inmersión en la realidad del barrio que se produce con dar una vuelta y no tanto hablar con la gente, si no escucharla, utilizar la escucha activa, nos da nuevos conocimientos y nuevas visiones, creamos discursos de las personas protagonistas sobre sus realidades.

Quizás a alguien le entra dudas ¿yo no estaba investigando? ¿Qué hago dando vueltas a barrios? Pero es que la acción es una plataforma para la investigación y viceversa.

Dar una vuelta es algo sencillo que si la realizamos con tiempo y observación nos puede ser muy útil para entender la complejidad social del barrio. Además para el Trabajo Social creo que es primordial saber dónde va a intervenir y que problemas y posibilidades hay.

Por ello con esta entrada quiero deciros que caminéis y veáis los edificios, las plazas, los parques y la gente que está en ellas, los propios espacios hablan y explican como a ellos también les han quitado derechos, los han privatizado. Han añadido fronteras y muros invisibles cercando cualquier tipo de sociabilidad que no sea interesante, es decir, que no produzca dinero. A no ser que tu barrio esté considerado pobre que entonces lo que ocurre es que se le ha abandonado intencionadamente.

Trabayadora Social son les tos buelgues el camín y namás.
Trabayadora Social, nun hai camín fai camín al andar.


(Con permisu d'Antonio Machado)

lunes, 16 de mayo de 2016

¿Qué es eso del Trabajo Social? ¿Que ye eso del trabayu social?

Me pregunto cuantas personas se sienten identificadas si cuando digo que soy trabajadora social la pregunta que viene inmediatamente después es ¿Qué es eso del Trabajo Social? A estas alturas no puedo evitar entornar los ojos o resoplar para coger fuerzas y responder automáticamente una definición preciosa, pero no hace mucho tiempo, incluso hoy en día, yo también me hago esa pregunta.

Disculparme he empezado divagando, veréis, mi nombre es Aida, mis posibles etiquetas serían: mujer, joven, trabajadora social y estudiante.  

Volvamos a divagar, todo comenzó una preciosa mañana lluviosa en Asturias, tras quedarme a las puertas de alguna facultad por no tener nota suficiente e ir rotando por otras hasta caer aún no estoy segura de cómo en la presentación del grado en Trabajo Social, porque ya sabéis lo que dicen, perdón, decían que había que ir a la universidad.

Y para resumir del primer día pasamos al primer año en la carrera, en esta época había dos formatos de pregunta: ¿que era trabajo social? y ¿te gusta? eso tenía pinta de vocacional, ahora intento acordarme de una mini-yo viendo las asignaturas que tenía en primer curso: Historia, derecho, estadística, introducción a la política… Bueno todo ello eran temas que me gustaban, así que el curso estaba bien y estaba aprendiendo pero ¿quería ser trabajadora social? En segundo las asignaturas cambiaron: Historia II, derecho II…

Disculparme si soy muy crítica porque en todos estos años si es verdad que dentro de mis posibilidades me han amueblado la cabeza y a la vez soy una persona más triste porque entiendo el funcionamiento del mundo capitalista.

En tercero de carrera di Trabajo Social Comunitario, y aquí es donde aún sin saberlo iba a  comenzar mi andanza; vayamos por pasos primero acabé cuarto, ¿era Trabajadora Social? Sabía que tenía un título pero eso de insertarme en el mercado de trabajo me daba un poco de vértigo; sin embargo la crisis económica no me empoderó para ello, así que decidió por mí y me llevo de nuevo a las aulas en un máster y ahí apareció un gusanillo… La investigación. Hay que tener en cuenta que la investigación no sólo influye a su campo de estudio sino que por las connotaciones se convierte en un eje de reivindicación y lucha por una mejora de la sociedad. No creo en un conocimiento que no sea accesible para la población ni se traduzca en herramientas para lograr una mejora de la calidad de vida de la sociedad.

Creo que la profesión siempre se ha centrado en la intervención social dejando el campo académico a otras disciplinas, teniendo que sumergirse en teorías de otras ramas y del mismo modo centrándose en la atención individual y familiar dejando en tierra de nadie lo comunitario.  
Todo esto me preocupa porque en resumen no siempre se sabe quiénes somos exactamente o se sabe pero no se sabe cómo explicarlo a los demás.

La realidad social que está aconteciendo me lleva a una preocupación todavía mayor, si os fijáis bien,  se ha producido una disminución de derechos, no hay crisis económica que pueda justificar esto, o al menos no deberíamos dejar que fuese justificable, actualmente se vive una etapa de cambio, una tensión social donde la sociedad civil ha decidido tomar parte de las decisiones que atañen a la vida cotidiana.

En definitiva, el tema de mi doctorado me encontró a mí. Actualmente estoy realizando un doctorado y una ferviente búsqueda de empleo. Respecto a la investigación busco la relación que existe entre todos aquellos procesos comunitarios, construidos en barrios y autogestionados y el Trabajo Social.

Si habéis llegado hasta aquí quiero daros las gracias, muchas veces ni yo llego tan lejos siguiendo mi parloteo, me imagino que os estaréis realizando muchas preguntas ¿existe alguna relación entre el trabajo social y un centro social autogestionado? ¿Qué puede hacer la profesión en estos procesos? ¿Pueden estos procesos abrir nuevas vías al Trabajo Social?

Responder a estas preguntas con seguridad llevaría al traste mi tesis, sólo llevo 5 meses con ella y quiero disfrutarla más así que no lo voy hacer. 

¡Esperad! Lo que si prometo es ir informando de mis avances, aunque muchas veces me desviaré y acabaré tratando otros temas, es lo que tiene una disciplina que debe estar a pie de calle y es multidimensional.

He creado este blog para dar a conocer tanto a la profesión, como dentro de ella aportar mi granito de arena y más importante que esto dar a conocer procesos de cambio que se están dando en nuestras ciudades y no nos damos cuenta, las personas somos capaces de producir cambios.

Por si alguien se lo pregunta el título de la entrada está escrito también en asturiano, la otra lengua de Asturias.


Siempre intento lograr una coherencia entre mis acciones y pensamientos. Stalwick escribió “Una idea para cambiar el mundo debe, en primer lugar, cambiar la vida de la persona que la abriga”.